El punto de partida es Fort DeSoto, un extenso parque histórico y natural que rodea una antigua fortaleza militar utilizada durante la Guerra Civil y reactivada más tarde durante la guerra Hispano-Americana de 1898. El complejo, hoy monumento nacional, ocupa varios islotes conectados por puentes y calzadas, y ofrece una combinación única de playas, senderos, manglares y estructuras defensivas frente a la bahía de Tampa.
Desde allí, la ruta avanza hacia el norte atravesando una larga cadena de comunidades costeras: Saint Pete Beach, Sunset Beach, Treasure Island, Madeira Beach, Redington Beach, North Redington Beach, Redington Shores, Indian Shores, Indian Rocks Beach, Belleair Shore, Belleair Beach y finalmente Clearwater Beach. Todo este tramo forma parte del llamado Tampa Triangle, una región rodeada de leyendas sobre avistamientos de objetos no identificados y desapariciones inexplicables.
A lo largo del recorrido se suceden antiguos asentamientos pesqueros, desarrollos turísticos, reservas naturales y puentes escénicos que conectan pequeñas islas protegidas, muchas de ellas integradas en el Pinellas National Wildlife Refuge. El paisaje combina manglares, aguas poco profundas, playas de arena blanca y complejos residenciales frente al mar, con vistas constantes del golfo de México.
Uno de los puntos más singulares es Treasure Island, cuyo nombre se asocia a una leyenda pirata vinculada al paso marítimo de John’s Pass, abierto tras el gran huracán de 1848. Más al norte, Madeira Beach y las ciudades de la franja de Redington muestran el crecimiento acelerado del turismo costero durante el siglo XX, hasta desembocar en Clearwater Beach, uno de los destinos de playa más visitados del estado.
El recorrido finaliza en el centro de Clearwater Beach, rodeado de grandes hoteles, marinas y paseos marítimos, antes de emprender el regreso por el mismo trazado hasta Fort DeSoto. En conjunto, esta ruta ofrece una de las visiones más completas del litoral del golfo en la Florida peninsular, donde historia militar, cultura costera, urbanización moderna y ecosistemas frágiles conviven en un mismo corredor.
Esta ruta puede verse en Descubriendo la Florida – Volumen 3.