El área ha estado habitada durante siglos por pueblos indígenas que aprendieron a adaptarse a un entorno extremadamente complejo, marcado por el agua, la fauna salvaje y las estaciones. La presencia Miccosukee sigue siendo visible hoy en día a través de aldeas, centros culturales y actividades tradicionales que conviven con las infraestructuras modernas.
A lo largo del trayecto, la intervención humana es mínima y el paisaje permanece dominado por cipreses, palmeras y extensas zonas inundadas. Es habitual observar caimanes, aves acuáticas y otros animales que forman parte esencial del ecosistema del Big Cypress, considerado un territorio clave para la conservación de los Everglades.
El recorrido completo y su contexto histórico forman parte de Descubriendo la Florida – Volumen 1.