La ruta recorre aproximadamente 77 millas entre los condados de Duval y Nassau, atravesando sectores urbanos, corredores ferroviarios históricos y extensas áreas boscosas del noreste de Florida hasta alcanzar nuevamente la frontera con Georgia sobre el río Saint Marys. El recorrido conecta Southwest Jacksonville, Northside Jacksonville, Nassau Village-Ratliff, Callahan, Hilliard y Boulogne, siguiendo gran parte del trazado de antiguos ferrocarriles que impulsaron el desarrollo económico de esta región durante el siglo XIX y principios del XX.
La travesía comienza en Southwest Jacksonville, una vasta zona urbana históricamente vinculada al Florida Central and Peninsular Railroad. Antiguos enclaves ferroviarios como Lavilla Junction, Marietta, White House y Clarks fueron absorbidos con el tiempo por la expansión de Jacksonville, aunque las líneas férreas todavía continúan activas transportando mercancías a través de compañías como CSX, Norfolk Southern y Florida East Coast Railway. El recorrido atraviesa grandes sectores industriales, patios ferroviarios y vecindarios suburbanos antes de alcanzar el norte de la ciudad.
La ruta continúa por la histórica Kings Road, una antigua calzada construida por los británicos en el siglo XVIII para conectar Saint Augustine con Georgia. A lo largo del corredor aparecen antiguos asentamientos ferroviarios y agrícolas como Pickett, Britzville y Dinsmore, hoy integrados dentro de Northside Jacksonville. Cerca del trayecto sobreviven además áreas naturales como el Thomas Creek Wildlife Management Area, donde el paisaje comienza a transformarse en bosques y pinares más extensos.
Al entrar en Nassau County la ruta alcanza Nassau Village-Ratliff y posteriormente Callahan, uno de los principales cruces ferroviarios históricos del noreste de Florida. Callahan surgió durante la expansión del Florida Railroad impulsado por David Levy Yulee y posteriormente se convirtió en punto clave para varias compañías ferroviarias. El área también fue escenario de la batalla de Alligator Bridge durante la guerra de independencia estadounidense, cuando tropas rebeldes intentaron invadir la Florida Oriental británica.
Más adelante el recorrido sigue junto a antiguas estaciones ferroviarias como Dyal y Hilliard. Este último comenzó como una posta de intercambio antes de convertirse en centro maderero y ferroviario a finales del siglo XIX. El paisaje permanece dominado por bosques de pinos, grandes fincas rurales y pequeñas comunidades dispersas como Evergreen, Lessie y Andrews.
La ruta alcanza finalmente Boulogne, una histórica villa fronteriza situada cerca del río Saint Marys. Durante buena parte del siglo XX fue conocida como uno de los principales puntos de entrada para viajeros que llegaban a Florida desde Georgia. El área estaba llena de moteles, puestos de zumo de naranja y centros turísticos promocionando el Sunshine State. Sin embargo, tras la construcción de la autopista I-95 y la desaparición del tráfico sobre la vieja carretera, gran parte de esa infraestructura quedó abandonada.
La sección final llega al puente sobre el río Saint Marys, frontera natural entre Florida y Georgia. Cerca del área existieron antiguos asentamientos hoy desaparecidos como Traders Hill, Orange Bluff y Woodstock. También sobreviven extensos bosques protegidos como el Ralph E. Simmons State Forest y sectores históricos como Kings Ferry, documentado desde el siglo XVIII. Desde aquí la ruta regresa nuevamente hacia Jacksonville atravesando los mismos paisajes rurales, ferroviarios y forestales que todavía caracterizan esta parte del noreste de Florida.