El itinerario parte desde Indiantown, una comunidad con profundas raíces seminolas que en sus orígenes funcionó como punto de intercambio entre los nativos y los colonos. Desde allí, la ruta avanza por carreteras estatales y secundarias flanqueadas por campos, humedales y antiguos asentamientos hoy casi olvidados, incluyendo pueblos fantasma y paradas ferroviarias desaparecidas. A lo largo del trayecto se suceden graneros, establos, maquinaria agrícola y vastos pastizales, interrumpidos ocasionalmente por ríos, arroyos y áreas naturales donde la fauna es abundante.
La llegada a la ciudad de Okeechobee marca uno de los puntos clave del recorrido. Situada muy cerca del gran lago del mismo nombre, esta pequeña capital condal concentra buena parte de la historia de la región, desde los conflictos con las tribus nativas hasta el impacto del ferrocarril y las devastadoras tormentas del siglo XX. Más adelante, la ruta continúa hacia el norte atravesando territorios de tradición vaquera, antiguas fortificaciones militares y extensas praderas vinculadas al sistema fluvial del Kissimmee.
La primera mitad del recorrido concluye en Lorida, una pequeña y tranquila comunidad próxima al lago Istokpoga, rodeada de campamentos de pesca, reservas naturales y bases militares. El entorno, silencioso y poco alterado por el desarrollo urbano, resume el carácter de esta travesía: una inmersión profunda en la Florida interior, donde historia, paisaje y aislamiento se combinan para ofrecer una experiencia muy alejada de la imagen turística del estado.
El recorrido completo, junto con su contexto histórico detallado, forma parte de Descubriendo la Florida – Volumen 3.